La tendencia actual es una mayor preocupación con la alimentación, la salud y el mantenimiento del peso. Se discuten diversos temas relacionados con la nutrición, pero a menudo se exagera eliminando algunos placeres de la dieta, entre ellos el sabor agradable del churrasco o de una carne suave y jugosa.

La carne no es tan mala como uno piensa. Comer con moderación y elegir la carne más saludable, proporciona nutrientes esenciales para el cuerpo.

La carne blanca normalmente tiene menor cantidad de grasa saturada y colesterol y por eso su consumo se promueve con relación a la carne roja.

Entre ellas se encuentran las más obvias como pavo o pollo, pero no hay que olvidar que la carne de conejo está también en esta categoría.
Es importante elegir una pieza con menos grasa, pero no necesitamos comer y cocinar de manera insípida. Agradable sabor y textura combinan con cualidades nutritivas que encontramos en la carne de conejo. Esta presenta, como ya mencionado, valores bajos de grasas saturadas (que contribuyen al aumento de colesterol sanguíneo) y es una buena fuente de minerales esenciales para el cuerpo (hierro, magnesio y potasio).

A pesar de la lista de beneficios, debemos tener en cuenta que las carnes demasiado asadas ofrecen un riesgo más alto de desarrollar cáncer del estómago. Esto ocurre debido a una sustancia dañina que se forma, la parte crujiente y oscura, llamada amina heterocíclica.

Las cantidades deben ser equilibradas y alternadas con otro tipo de carne y pescado. Una dosis de 100 a 120gr es la cantidad ideal para aquellos que quieren mantener el cuerpo en forma y saludable.

Conejo con cerezas:

Ingredientes:

  • 1 conejo
  • 600 gr cerezas sin hueso
  • 1,5 dl de vino de Oporto
  • 1 cebolla pequeña picada
  • 30 gr de mantequilla
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 ramita de tomillo
  • sal y pimienta al gusto
  1. Corte el conejo en trozos y, en un tazón, sazone con sal, pimienta, tomillo, vino de Oporto y cebolla picada. Deje marinar 2 horas.
  2. Al final de este tiempo, limpie los trozos de carne y les deje escurrir. Pase la marinada por un colador y reserve el líquido.
  3. Lleve al lumbre una sartén con aceite de oliva y mantequilla, añada la carne y deje dorar. Agregue 2 cucharadas de agua, cubra y cocine a fuego lento durante 40 minutos.
  4. Enseguida retire la carne y reserve caliente. Ponga las cerezas en la salsa de la sartén, luego agregue el líquido del adobo y deje cocinar 5 minutos.
  5. Servir el conejo con las cerezas y decorado a su gusto.